¿Cómo pueden los visitantes disfrutar de Las Cabachuelas y del entorno natural de nuestra Isla de una manera más sostenible y respetuosa?
Primero, siempre hay que recordar el valor de nuestros recursos naturales y la importancia de compartirlos con los demás. Suelo citar a un conservacionista africano que dijo: “Solo conservaremos lo que amamos, solo amaremos lo que comprendemos y solo comprenderemos lo que se nos enseña”. Esa frase lo resume todo.
También recomiendo reservar un recorrido con nosotros: podrás explorar de forma segura y responsable, con el equipo adecuado y acompañado por guías certificados que hablan inglés y español. Contamos con seguro en caso de accidentes, lo que garantiza una experiencia enriquecedora y segura. Lo más importante es que visitar con nuestro equipo permite una comprensión más profunda de este ecosistema único y apoya los esfuerzos de sostenibilidad liderados por la comunidad.
Cada recorrido contribuye directamente a financiar iniciativas locales de conservación, educación y desarrollo económico. La mejor manera de experimentar Las Cabachuelas es aprendiendo, respetando y retribuyendo a la comunidad que las protege.
¿Cuáles son los principales desafíos que enfrentan al promover la sostenibilidad en la reserva natural?
CabaCoop es una cooperativa de trabajo comunitaria dedicada a la interpretación del patrimonio y al manejo ambiental de la reserva. Desde 2018 forma parte de la Red de Cooperativas Incubadas, promoviendo la colaboración y el desarrollo sostenible. Nuestro equipo incluye intérpretes ambientales certificados, educadores, geógrafos, promotores de agroecología y un trabajador social comunitario. Todos trabajamos para preservar y promover la riqueza natural y cultural de Las Cabachuelas, creando a la vez oportunidades económicas sostenibles para Morovis.
He estado involucrada con Las Cabachuelas desde la década de 1980, trabajando junto al arqueólogo Dr. Roberto Martínez. Al principio, la comunidad local mostraba resistencia porque nos veía como forasteros. Con el tiempo, mediante la educación y la participación, logramos ganarnos su confianza. En 2010, mi hijo redactó una propuesta que obtuvo apoyo legislativo y en 2012 Las Cabachuelas fue oficialmente designada como reserva natural.
No fue hasta 2016 que un grupo de residentes de Morovis y el centro cultural local comenzaron a desarrollar estrategias de manejo, lo que condujo a la creación de CabaCoop, oficialmente fundada en 2019.
Por supuesto, enfrentamos desafíos con personas que no comprenden que la reserva tiene reglas, como el uso de cascos y zapatos cerrados por seguridad. También lidiamos con problemas ambientales como el vertido ilegal, que combatimos poco a poco mediante colaboraciones científicas e iniciativas de concienciación. Otro reto es la visibilidad: solo somos seis personas a cargo del proyecto y cinco tienen empleos de tiempo completo. Como no contamos con estructura para personal a tiempo completo, dedican su tiempo libre a la reserva. Yo soy la única que puede comprometerse de lleno porque estoy retirada.
A pesar de estos obstáculos, seguimos trabajando por una visión de futuro sostenible y liderada por la comunidad para Las Cabachuelas.
¿Qué consejo le darías a otros líderes u organizaciones que buscan adoptar y promover prácticas sostenibles en el turismo verde?
Mi consejo es ser consistente y perseverante. Involucra a la comunidad, mantén la organización y nunca pierdas de vista a las personas que te rodean. Por ejemplo, el modelo cooperativo es una excelente forma de gestionar reservas naturales, ya que fomenta la colaboración y la responsabilidad compartida.
Siempre mantén a la comunidad en el centro de tus esfuerzos, porque el cambio duradero ocurre cuando las personas se unen con una visión compartida.