Rodeada de las serenas montañas de Gurabo, está localizada Finca La Zafra, una finca agroecológica familiar que ha abrazado la sostenibilidad desde su fundación en diciembre de 2019. Más que una propiedad en funcionamiento, la finca representa un modelo de cómo integrar prácticas ecológicas en la agricultura en Puerto Rico para preservar la tierra, proteger el medioambiente y enriquecer a la comunidad local.
Propiedad del boricua Jan Díaz y su familia, Finca La Zafra se enfoca en eventos gastronómicos y planificación agrícola, ofreciendo una combinación única de agricultura y ecoturismo en la Isla. Para Díaz, la sostenibilidad es mucho más que una finca en operación; es un ejemplo para los negocios que buscan pasar de métodos tradicionales a prácticas más responsables. Desde la reducción de desperdicios hasta la participación activa de los visitantes, esta finca está comprometida con el apoyo a los recursos naturales de Puerto Rico, al mismo tiempo que enriquece las experiencias culinarias que ofrece la Isla.
- La Ruta Verde en Puerto Rico es un compromiso con la preservación de la cultura, los recursos naturales y las tradiciones de la Isla. Invita a residentes y visitantes a adoptar prácticas ecológicas y a apoyar los negocios locales, garantizando así la protección del entorno para las futuras generaciones. Caminar por la Ruta Verde significa conectar profundamente con Puerto Rico, tomar decisiones responsables que protejan a su gente y su medioambiente, y generar un cambio positivo y duradero.
- Deja que Puerto Rico te inspire a tomar decisiones más conscientes dondequiera que vayas.
En esta entrevista, conversamos con Díaz, un Líder de la Ruta Verde, quien comparte cómo la sostenibilidad impulsa no solo las prácticas agrícolas de Finca La Zafra, sino también las experiencias de turismo ecológico que ofrecen. ¡Sigue leyendo para conocer todos los detalles!
¿Cómo defines los viajes sostenibles y qué significan para Finca La Zafra?
Creo que los viajes sostenibles deben ser holísticos. Todas las partes involucradas, todas las que contribuyen a la experiencia del visitante, deben estar alineadas. Para mí, el ecoturismo no es solo un aspecto de nuestro negocio; es parte de todo lo que hacemos. A veces olvidamos que no basta con estar en una finca o evitar el uso de herbicidas y pesticidas. Nuestra forma de trabajar y nuestra ética deben extenderse desde las semillas que compramos hasta los suplidores que elegimos para nuestros productos, por ejemplo, los desechables o compostables… que también transmiten un mensaje. Al final del día, al comparar los viajes sostenibles con el turismo tradicional, los estándares deberían ser los mismos: sostenibles. De esa forma, los visitantes pueden sentirse cómodos participando en cualquier tipo de turismo, se llame “sostenible” o no, siempre que actúen con conciencia hacia la comunidad, el medio ambiente y la tierra. No creo que deba existir una distinción entre ambos tipos de viaje.
¿Qué te motivó o influyó para priorizar la sostenibilidad en Finca La Zafra y en las experiencias que ofrecen?
Honestamente, simplemente tiene sentido. Si vamos a promover algo, debe estar alineado con nuestros valores. Si queremos crecer, no puede ser a costa del planeta. Tenemos que asumir responsabilidad por los desperdicios, el uso de la tierra y la manera en que manejamos nuestras operaciones diarias mientras cultivamos aquí en Puerto Rico. Es una cuestión de integridad. En Finca La Zafra sabemos cuáles son nuestros valores y siempre ha estado claro que no podemos hacer negocios si eso daña nuestro entorno, nuestra comunidad o nuestra gente. En otras palabras, todo lo que hacemos está alineado con esos valores. Dentro de lo que podemos controlar, tratamos de hacerlo lo mejor posible. El enfoque en la sostenibilidad comenzó con la finca. Al principio, estábamos más concentrados en manejar nuestros restaurantes (Princesa Cocina y Cultura y Zafra del Caribe), y si un producto era “más ecológico”, lo elegíamos, aunque también considerábamos los costos y si era más caro. Sin embargo, cuando empezamos a trabajar en la finca, vimos de primera mano el impacto de nuestras decisiones. Nos dimos cuenta de que priorizar el costo sobre la responsabilidad ambiental no era el camino correcto. Ahora tenemos una operación exitosa y creo que es porque llevamos ese mensaje; también se lo comunicamos a nuestros visitantes, a quienes asisten a nuestros eventos y a todos los que nos visitan: “Mira, así es como hacemos las cosas.” La gente lo entiende, lo respeta. No siempre tuvimos esta mentalidad, pero pronto comprendimos la importancia de compartir este mensaje. Tuvimos que aprender y desaprender muchas cosas que traíamos de experiencias anteriores.
¿Cuáles son los principales retos que enfrentan al promover la sostenibilidad en Finca La Zafra?
Existen varios retos al practicar la agricultura sostenible en Puerto Rico, siendo los costos los principales. Cuando tomas decisiones basadas en la sostenibilidad, puede haber un impacto al principio. Otro desafío es la mano de obra, ya que gran parte del trabajo en nuestra finca es manual, lo que implica un alto costo y dificultad para conseguir trabajadores. Además, está el tema de los desperdicios. Aunque tratamos de que nuestros eventos sean de cero desperdicios, la realidad es que no podemos manejar todo por nuestra cuenta. Podemos compostar los residuos de alimentos y algunos materiales compostables, pero no podemos manejar materiales como el plástico o el vidrio.
¿Puedes contarnos sobre la participación comunitaria y el impacto del programa “EcoAgricultores 100x100” en Finca La Zafra?
El programa “EcoAgricultores 100x100” es, esencialmente, un punto de partida para las personas que desean incursionar en la agricultura pero no tienen acceso a tierras. En Puerto Rico, la falta de propiedad de terreno es una de las principales barreras para dedicarse a la agricultura, así que decidimos ofrecer a las personas la oportunidad de usar parte de nuestras tierras para iniciar sus propios negocios agrícolas. En Finca La Zafra hay mucha tierra que manejar, y entendimos que delegar parte de ella a personas con la capacidad de trabajarla era una decisión responsable de nuestra parte. Para nosotros, es una forma de retribuir a la comunidad, especialmente a quienes han contribuido a nuestro proceso, y de empoderar a las personas interesadas en la agricultura mostrándoles que la agroecología puede ser viable y rentable.
Además de ofrecer acceso a algunas de las mejores tierras de Puerto Rico, brindamos mentoría, maquinaria (como tractores) y asesoría en mercadeo y ventas. Algunos participantes ya han cosechado sus primeros cultivos, como calabacines, y los ayudamos a vender su producción, la cual también compramos para nuestro propio consumo. También les damos la oportunidad de adquirir experiencia agrícola, aunque no la tengan previamente. El programa no solo beneficia a los participantes, sino que también nos ayuda a nosotros, ya que nuestra tierra está siendo trabajada por personas interesadas en cuidarla. Es una situación en la que todos ganan y es uno de los proyectos de los que más orgullosos estamos.
¿Qué consejo les darías a otros líderes u organizaciones que buscan adoptar y promover prácticas sostenibles en el turismo?
Les diría que no tengan miedo. El temor inicial suele venir de pensar que los costos más altos afectarán las ganancias, pero cuando haces las cosas con propósito y de corazón, la gente lo percibe y lo valora. Hoy en día, hay más personas conscientes de la sostenibilidad que nunca y aprecian a las empresas que se alinean con esos valores. De hecho, muchas están dispuestas a pagar un poco más si saben que una compañía está comprometida con la responsabilidad ambiental. No cuestionamos los métodos de nadie, porque cada negocio puede manejarse como prefiera, pero si está dedicado a la conservación del ambiente, tendrá éxito, ya que la gente se identifica con esos valores. Por eso digo que no hay que tener miedo de hacer el cambio: a veces se piensa solo en los retos financieros, pero la recompensa llega al final.
¿Cómo pueden los visitantes disfrutar de Finca La Zafra y del entorno natural de la Isla de una manera más sostenible y respetuosa?
Todos podemos disfrutar de nuestro entorno natural, en Puerto Rico y en cualquier parte del mundo, respetando a las comunidades locales, no dejando residuos y apoyando a los negocios que priorizan la sostenibilidad en sus ofertas turísticas y actividades. Ya sea caminando por una reserva natural o visitando una finca local, ser consciente del impacto que dejamos ayuda a preservar la belleza de la Isla para las generaciones futuras.
Más aventuras ecológicas te esperan
Más allá del inspirador trabajo que realiza Jan Díaz en Finca La Zafra, existen muchas otras formas de involucrarse con el ecoturismo en Puerto Rico. Desde haciendas de café en las montañas hasta proyectos de conservación costera, la agricultura y las experiencias de viaje sostenible en la Isla ofrecen a los visitantes una manera significativa de conectar con la tierra y su gente, al mismo tiempo que apoyan el turismo responsable.